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Guías breves
Conceptos que usas a diario, explicados en corto y sin humo. Cada guía acompaña a una herramienta del cajón.
Qué es Base64 y cuándo usarlo
Base64 no es cifrado. Es una codificación: representa bytes arbitrarios usando 64 caracteres imprimibles (A–Z, a–z, 0–9, «+», «/»), de modo que datos binarios puedan viajar por canales pensados para texto: JSON, XML, URLs de datos (data:image/png;base64,…), cabeceras HTTP o correos.
Cada 3 bytes se convierten en 4 caracteres, así que el tamaño crece un ~33 %. Úsalo para incrustar pequeños recursos o transportar binarios en texto; no lo uses para «ocultar» información (se decodifica al instante, pruébalo en nuestro codificador Base64) ni para archivos grandes, donde el sobrecoste pesa.
SHA-256 explicado
SHA-256 es una función hash criptográfica: convierte cualquier entrada en una huella fija de 256 bits (64 caracteres hexadecimales). Es determinista (misma entrada, misma huella), unidireccional (de la huella no se recupera el original) y sensible: cambiar una letra produce un hash completamente distinto.
Se usa para verificar integridad de descargas, firmar datos, y en almacenamiento de contraseñas (aunque para eso lo correcto es usar funciones lentas como bcrypt o Argon2 sobre el hash simple). Genera hashes al vuelo con nuestra herramienta de hash: todo se calcula en tu navegador con la API WebCrypto.
Cómo generar contraseñas seguras
Una contraseña fuerte tiene dos ingredientes: longitud (hoy, 16+ caracteres) y aleatoriedad real. Las «palabras con números» que inventamos los humanos caen ante ataques de diccionario; una cadena aleatoria de 16 caracteres con mayúsculas, minúsculas, números y símbolos tiene más de 10³⁰ combinaciones.
Nuestro generador usa crypto.getRandomValues(), el generador criptográfico del navegador, no Math.random(). Y el mejor consejo: no memorices contraseñas, usa un gestor y reserva tu memoria para una única frase maestra larga.